Eliminación de las barreras arquitectónicas en los comercios
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¿Cómo hacer más accesibles los locales comerciales? Es una pregunta que muchos comerciantes se hacen porque, para quienes utilizan silla de ruedas, incluso un único escalón puede convertirse en un obstáculo insuperable. Aún hoy, muchas tiendas siguen siendo inaccesibles, lo que evidencia que queda camino por recorrer para eliminar las barreras arquitectónicas.
La buena noticia es que no siempre hacen falta grandes obras: mirar el espacio “con los ojos” de quien tiene movilidad reducida ayuda a tomar decisiones distintas —instalar una rampa móvil, ampliar probadores, o reordenar expositores para evitar pasillos estrechos— que mejoran la experiencia de todas las personas, incluidas familias con carritos de bebé o personas mayores.
En este artículo resumimos la normativa vigente y las soluciones prácticas para que tu comercio resulte acogedor y usable por cualquiera.
La principales leyes sobre la eliminación de barreras arquitectónicas
En España, la accesibilidad está regulada por normas estatales, autonómicas y europeas que garantizan la inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos, no solo físico, sino también digital y comunicativo. Las principales normas relativas a las barreras arquitectónicas – es decir, las barreras físicas que impiden a las personas entrar y moverse en un comercio – son:
- Ley General de los Derechos de las Personas con Discapacidad (Real Decreto Legislativo 1/2013), reforzada por reformas posteriores.
- Real Decreto 505/2007 y sus actualizaciones (173/2010 y 732/2019), que regulan las condiciones básicas de accesibilidad en espacios públicos urbanizados y edificaciones.
- Código Técnico de la Edificación (CTE – DB SUA): obligatorio para obra nueva y reformas integrales; fija requisitos sobre itinerarios accesibles, rampas, puertas, iluminación, seguridad y aseos.
- Real Decreto 193/2023, que regula el acceso a bienes y servicios de uso general (clave para el comercio minorista).
- Ley 11/2023, que transpone la Directiva Europea 2019/882 y estabñece requisitos de accesibilidad de productos y servicios digitales (webs, apps, terminales).
Nota: Algunas exigencias pueden variar por comunidad autónoma (ordenanzas y decretos autonómicos). Ante una obra o reforma, es recomendable verificar la normativa autonómica y municipal además de la estatal y el CTE.
Aspectos clave de la accesibilidad en tiendas y locales comerciales
Aunque pueden variar según el país y la región, normalmente las indicaciones normativas para mejorar la accesibilidad en las tiendas abordan aspectos como:
- Rampas y desniveles. Para evitar barreras en los accesos, la normativa no fija una única pendiente válida para todas las rampas. La pendiente máxima depende de la longitud de la rampa: ≤ 3 m: hasta 10 %; 3–6 m: hasta 8 %; > 6 m: se recomienda ≤ 6 % (criterio técnico aplicado en verificación CTE y guías de accesibilidad). Además, deben contar con superficie antideslizante, pasamanos y formar parte de un itinerario accesible.
- Anchura mínima de puertas y pasillos. Las puertas de acceso y paso deben tener una anchura mínima de entre 80 y 90 cm, libres, mientras que los pasillos principales deben medir al menos 120 cm de ancho para garantizar el itinerario accesible.
- Altura de mostradores y estanterías. La recomendación técnica es que deben estar situados a una altura de entre 70 y 90 cm, de modo que resulten fácilmente alcanzables incluso para quienes utilizan silla de ruedas. (Criterio extendido en guías de accesibilidad; validar en proyecto con DB-SUA y diseño ergonómico).
- Baños adaptados. Los servicios deben ser suficientemente espaciosos para las maniobras de las sillas de ruedas, estar equipados con barras de apoyo, lavabos accesibles y puertas que faciliten la maniobra (preferiblemente corredera o apertura hacia el exterior).
- Señalización táctil y visual. Es importante prever indicadores claros y legibles, como textos en braille/relieve y señalización de alto contraste cromático, para facilitar la orientación de las personas con discapacidad visual. Además, las entradas accesibles deben estar señalizadas con el Símbolo Internacional de Accesibilidad (SIA) conforme UNE 41501:2002.
- Iluminación adecuada. La iluminación debe ser uniforme y sin deslumbramientos, con niveles aptos para circulación segura, según CTE DB-SUA.
Las normas también indican qué soluciones pueden adoptarse para eliminar las barreras arquitectónicas en los comercios.
Veamos algunas de las principales.
Soluciones para eliminar las barreras arquitectónicas
Las rampas, los salvaescaleras y los ascensores domésticos son algunas de las medidas, aunque no las únicas, para mejorar la accesibilidad en los comercios.
Superar los escalones con una rampa fija o móvil
El escalón que bloquea el acceso es uno de los obstáculos más habituales y, a la vez, más fáciles de resolver. Una rampa móvil puede colocarse durante el horario de apertura y retirarse al cierre. Si el desnivel es permanente, conviene instalar una rampa fija o ejecutar una rampa de obra. Estas son algunas indicaciones generales:
- Siempre debe existir un itinerario accesible hacia el local.
- Si la superficie del comercio es superior a 100 metros cuadrados y existe un desnivel apreciable entre la acera y la entrada, puede ser necesario instalar una rampa o un ascensor (ver DB-SUA y ordenanzas locales).
- Si el desnivel es inferior a cinco centímetros, basta con un plano inclinado; pero si es superior o igual a cinco centímetros, es obligatorio prever una rampa o solución equivalente.
- La pendiente de la rampa no puede superar un %, dependiendo de la longitud de la misma.
Además, las entradas accesibles deben estar señalizadas con el «Símbolo Internacional de Accesibilidad» (SIA), según la Norma UNE 41501:2002.
Las puertas de acceso a la tienda y a los probadores
Otro obstáculo que dificulta la entrada a un comercio es la puerta batiente: resulta pesada de abrir tanto para quienes se desplazan en silla de ruedas como para quienes llevan carritos de bebé. Siempre que sea posible, es preferible optar por una puerta corredera automática, muy común en los establecimientos de mayor tamaño.
Los probadores deberían ser amplios y estar protegidos por cortinas o, si el espacio lo permite, se puede habilitar un probador cerrado con una puerta corredera, donde las personas en silla de ruedas puedan cambiarse con comodidad.
Salvaescaleras o ascensor doméstico
Algunos comercios están distribuidos en varios niveles. Hay locales que ocupan al menos dos plantas y otros que, aunque se desarrollan en una sola planta, tienen zonas elevadas accesibles mediante pequeños tramos de escaleras.
Si la pendiente para llegar a la zona elevada es pronunciada, se puede optar por una plataforma salvaescaleras, que ayudará a los clientes con dificultades de movilidad a alcanzar los productos expuestos en las áreas superiores.
Si, por el contrario, el local tiene dos plantas, lo ideal es el ascensor doméstico: una solución cómoda y elegante que tanto los clientes como el personal de la tienda agradecerán sin duda.
La accesibilidad no es solo una obligación legal, es una forma de hospitalidad y buen diseño: facilita que cualquier persona entre, circule, pruebe y compre con autonomía. En muchos casos, una rampa móvil, una puerta automatizada o reordenar el mobiliario marcan la diferencia. Son pequeños pasos que reflejan un cambio cultural y que, además, mejoran la experiencia de toda la clientela.