Vivir en silla de ruedas: adaptaciones del hogar para ganar autonomía
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Vivir en silla de ruedas conlleva una serie de desafíos que van mucho más allá de la simple gestión de la movilidad. Cada desplazamiento requiere a menudo una planificación meticulosa: verificar la presencia de ascensores operativos, asegurarse de que los baños públicos cumplan realmente con la normativa o calcular la pendiente de una acera son actividades que restan espontaneidad a la vida cotidiana. Incluso los pequeños gestos, como alcanzar un estante alto en el supermercado o maniobrar en un pasillo estrecho, requieren un esfuerzo físico y mental constante.
Además de las barreras arquitectónicas, si escuchamos los testimonios de quienes usan silla de ruedas y de sus seres queridos, existen también barreras sociales igualmente limitantes, como el paternalismo o la tendencia de los interlocutores a dirigirse al acompañante en lugar de a la persona interesada.
En este artículo, veremos cómo es posible promover la autonomía a través del diseño y la tecnología, para permitir que las personas en silla de ruedas puedan vivir y moverse con libertad e independencia, tanto fuera como dentro de casa.
La tecnología fuera de casa
Hoy en día, la tecnología ofrece numerosas soluciones para la movilidad exterior, es decir, para los desplazamientos fuera del hogar. Actualmente, muchos vehículos pueden adaptarse con cambio de marchas automático, mandos manuales y sistemas de carga para la silla de ruedas, lo que permite que incluso las personas con una diversidad funcional puedan conducir con total seguridad.
Las propias sillas de ruedas se han ido perfeccionando progresivamente, y las que existen hoy en el mercado son capaces de responder a las necesidades más diversas y específicas. Dependiendo de la situación de cada individuo, se podrá elegir un modelo u otro con el objetivo de facilitar la autonomía de movimiento en cualquier lugar: en casa, en la ciudad, de vacaciones o en el trabajo. Veamos las principales:
- Sillas de ruedas ligeras o ultraligeras: las primeras están fabricadas con materiales como aluminio y titanio, con un peso de entre 8 y 16 kg. Las ultraligeras se construyen con materiales innovadores y aleaciones muy resistentes que permiten un peso total inferior a los 8 kg. Estas sillas son muy fáciles de transportar y de levantar.
- Sillas de ruedas eléctricas: resultan fundamentales para desplazarse con autonomía, especialmente para quienes no pueden propulsarse por sí mismos con los brazos. Existen diversos modelos adecuados tanto para el uso interior como exterior, diseñados tanto para niños como para adultos.
- Modelos plegables: ayudan a ganar espacio cuando es necesario y son especialmente cómodos para el transporte en vehículos.
Entrando más en detalle, existen también modelos para necesidades muy particulares, como las sillas de ruedas anfibias (aptas para desplazarse por terrenos arenosos y entrar en el agua), las sillas de ruedas deportivas (diseñadas con alta tecnología para maximizar el rendimiento) y las sillas de ruedas para ducha, fabricadas con materiales resistentes al agua.
La casa accesible es una casa diseñada para todos y todas
Una vivienda pensada para quien utiliza silla de ruedas es un espacio en el que es posible moverse libremente, sin barreras arquitectónicas y con la máxima independencia. En algunos casos, la vivienda nace desde el principio con este objetivo, al ser proyectada y construida bajo los principios del diseño universal (universal design).
Por lo tanto, se trata de una casa accesible para todos y todas, independientemente de su condición. Pensando específicamente en quienes se desplazan en silla de ruedas, un hogar diseñado bajo este criterio es ideal tanto para quienes necesitan esta ayuda de forma temporal —por ejemplo, tras una lesión o una operación— como para quienes la utilizan de forma permanente, dentro y fuera de casa. Este último caso puede incluir tanto a personas mayores con dificultades de movilidad como a personas más jóvenes con movilidad reducida.
Sin embargo, en la mayoría de las situaciones esto no es así, por lo que resulta necesario adaptar la vivienda y eliminar las barreras arquitectónicas presentes para garantizar la seguridad y el confort.
Cómo adaptar la casa a las necesidades
Si la vivienda fue construida en una época en la que la sensibilidad por la accesibilidad era escasa, es necesario prever soluciones específicas para adaptar el hogar. Veamos las principales:
Cómo adaptar las estancias principales de la vivienda
La accesibilidad en el hogar depende de una elección inteligente del mobiliario y de la adecuación de los espacios de maniobra. Para quien utiliza silla de ruedas, cada centímetro cuenta. Así podemos optimizar los ambientes principales:
- En la cocina son necesarios planos de trabajo a una altura reducida y sin muebles debajo para permitir el acercamiento frontal de la silla. Es preferible el uso de placas de inducción y armarios superiores con puertas correderas o sistemas automatizados que bajen el contenido del mueble para hacerlo accesible.
- En el baño tienes que instalar sanitarios suspendidos a la altura correcta y lavabos sin pedestal que faciliten el movimiento. Es fundamental contar con una ducha a ras de suelo (sin ningún escalón), con superficies antideslizantes y barras de apoyo ergonómicas que permitan a la persona levantarse y sentarse con total seguridad.
- En toda la casa, es recomendable eliminar las alfombras y redondear las esquinas vivas de los muebles. Las puertas tradicionales pueden sustituirse por puertas correderas o empotradas, mucho más fáciles de abrir y cerrar desde una posición sentada. Asimismo, conviene prestar atención a la altura de los accesorios: el portero automático y los interruptores deben estar situados en una franja de fácil alcance.
Ayudas domóticas que simplifican la vida
La domótica representa la frontera más avanzada de la autonomía doméstica. A través de dispositivos de reconocimiento de voz, mandos a distancia o sistemas táctiles, es posible gestionar por completo el entorno sin necesidad de desplazarse:
- Automatización de accesos y cerramientos: abrir y cerrar la puerta de entrada, subir las persianas o regular la apertura de las ventanas es posible con un simple comando de voz o pulsando un botón.
- Control ambiental: la regulación de la intensidad de la iluminación y de la temperatura permite disfrutar de un ambiente siempre confortable sin tener que alcanzar interruptores o termostatos.
- Funciones de seguridad y comunicación: los sistemas domóticos permiten marcar números de emergencia, activar alarmas a horas programadas o comunicarse con el exterior mediante un videoportero integrado en el móvil o la tablet.
Sortear las barreras arquitectónicas en la vivienda y en la comunidad de vecinos
La principal dificultad para quienes se desplazan en silla de ruedas es, sin duda, la presencia de barreras arquitectónicas en la comunidad de vecinos y en casa.
Una barrera arquitectónica es: “cualquier elemento constructivo que impida, limite o dificulte los desplazamientos o el uso de servicios”. Esta definición nos recuerda que lo que para muchos es invisible, para otros representa un obstáculo insuperable. Por ejemplo, puede tratarse de las escaleras de la comunidad de propietarios, de pasillos estrechos o escalones para acceder a la entrada del edificio, para acceder a la casa o a la terraza. Para lograr que un hogar sea realmente accesible, es fundamental intervenir en dos niveles: los pequeños desniveles y los desplazamientos entre varias plantas.
Rampas y plataformas para pequeños desniveles
Tomemos como ejemplo el escalón para acceder a una habitación: incluso pocos centímetros pueden bloquear una silla de ruedas. Para desniveles superiores a 2,5 cm, es indispensable el uso de rampas fijas o móviles. Para garantizar un movimiento autónomo y seguro, la pendiente debería idealmente mantenerse entre el 3% y el 5%. En estos casos, resultan también muy útiles las rampas para umbrales, que permiten sortear fácilmente los marcos de puertas y ventanales.
Salvaescaleras y elevadores residenciales para conectar los pisos
Si la vivienda tiene varias plantas o está situada en un piso alto, las escaleras son el mayor obstáculo. La instalación de un salvaescaleras o de un elevador residencial permite superar los desniveles sin esfuerzo y con total autonomía.
Salvaescaleras y ascensores domésticos de KONE Motus
Los modelos de KONE Motus, por ejemplo, son ideales para estas necesidades. El salvaescaleras Fluido es perfecto para transportar la silla de ruedas, mientras que los ascensores domésticos como el Armónico Eléctrico o el Dinámico ofrecen una solución elegante y definitiva:
- Fluido de KONE Motus es una plataforma salvaescaleras perfecta para usuarios de sillas de ruedas, adecuada para todo tipo de escaleras: rectas y curvas. Tiene un panel de control a bordo con mandos intuitivos y su instalación es rápida (4-6 horas), sin necesidad de trabajos de albañilería.
- Dinámico de KONE Motus es un ascensor doméstico silencioso y de bajo consumo, de diseño personalizable, ideal para áticos y espacios de poca altura. Se adapta a entornos interiores y exteriores. Su instalación es rápida, con mínimos trabajos de albañilería.
- Armónico Eléctrico es el otro modelo del ascensor doméstico de KONE Motus, disponible para espacios interiores y exteriores. Consume poco y dispone de una pantalla que permite controlar en tiempo real el nivel de carga de la batería y la energía generada durante su uso. Lo instalamos rápidamente, a menudo sin necesidad de obras de albañilería.
Si te estás preguntando cuál de estas soluciones es la más adecuada para tu caso, los técnicos de KONE Motus están a tu disposición para mostrarte todas las posibilidades y personalizaciones disponibles.